Cuando la artesanía se sienta en la mesa

Soul Family x Beluá, el templo de la carne


Hay lugares que no solo se visitan. Se sienten.

Hace unos días tuve el privilegio de asistir como invitada a la preinauguración de Beluá, un restaurante que abre hoy oficialmente sus puertas y que nace con una identidad muy clara: respeto absoluto por el producto, raíces profundas y una mirada honesta hacia el origen.

Beluá se define como el templo de la carne. Y no es una frase al azar. Trabajan algunas de las mejores carnes de Galicia, seleccionadas con un criterio exigente y pensadas para un público que entiende el valor del producto cuando es excepcional. Calidad, tiempo y coherencia. Sin atajos.

Aquella noche compartí mesa con creadores de contenido gastronómico, personas influyentes del mundo de la ganadería, empresarios y figuras vinculadas a la política. Yo asistí desde otro lugar: como artista invitada y maestra sombrerera, formando parte del relato simbólico del espacio.

Un sombrero como obra de arte

Durante la velada, uno de mis sombreros estuvo expuesto en el reservado del restaurante. No como un objeto decorativo, sino como lo que realmente es: una obra de arte con significado.

Este sombrero representa a la vaca de raza Hereford, una raza típica de Uruguay, país al que Beluá rinde homenaje en múltiples detalles del restaurante. Desde una amatista gigante, hasta lanzas originales de pueblos indígenas traídas directamente desde allí, todo el espacio habla de origen, territorio y memoria.

El sombrero está realizado en fieltro de lana merino color blanco roto, trabajado a mano y quemado de forma artesanal para conseguir el efecto del pelaje de la Hereford: ese tono marrón cálido con el pecho blanco tan característico. La vaca está dibujada a pulso en la parte frontal, sin moldes ni plantillas. Solo mano, tiempo y respeto por la historia que se quiere contar.

En el interior, la badana de cuero vacuno refuerza el mensaje. No solo por coherencia estética, sino por coherencia conceptual. Está grabada con el logo de Soul Family y también con el logo de Beluá, uniendo ambas marcas en una misma pieza. Artesanía, gastronomía y raíz dialogando en silencio.

Dos sombreros, dos historias

Este no es el único sombrero creado para Beluá.Existe una segunda pieza, aún no expuesta al público, que ya está en manos de los propietarios. Un sombrero de gaucho, inspirado directamente en el abuelo del propietario.

A partir de una fotografía familiar, se respetaron el color, el tamaño del ala y la forma que a él le gustaba llevar. Un homenaje íntimo, cargado de linaje y emoción.Ambos sombreros cuentan historias distintas, pero comparten el mismo pulso: la importancia de las raíces, del origen y de aquello que se hereda.

Crear desde el sentido

Formar parte de este proyecto ha sido un regalo. Porque cuando la artesanía se entiende como lenguaje y no como ornamento, ocurre algo especial. El objeto deja de ser objeto y pasa a formar parte del espacio, del relato y de la experiencia.

Gracias a la familia Beluá por abrirme las puertas y permitirme colocar mi trabajo en un lugar donde el respeto por el origen no es una tendencia, sino una forma de entender la vida.

Algunos sombreros no se venden.
Se colocan exactamente donde tienen sentido.